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Un liderazgo que ya es historia

Publicado el 6 de agosto de 2024

Carlos Castillo, experto internacional en liderazgo, ha comparado a María Corina Machado con figuras como Gandhi y Nelson Mandela.

Yo, personalmente, no llego a ese extremo. Al menos no todavía. La historia sabrá ubicarla en el lugar que le corresponde… cuando llegue el momento.

Lo que sí puedo afirmar —sin reservas— es que lo que ha logrado es extraordinario. María Corina formó un verdadero ejército pacífico de un millón de personas, organizados por roles, tareas y responsabilidades concretas, con un propósito claro: defender el voto del 70% de los venezolanos que pudieron expresarse el pasado 28 de julio.

Esto, en cualquier parte del mundo, sería ya una hazaña. Pero en Venezuela, bajo un régimen que se mueve con total impunidad, fuera de la Constitución y de las leyes, lo que ella consiguió es más que admirable: es épico.

Enfrentó a un sistema que no duda en torturar, desaparecer o asesinar a quien desafíe su narrativa. Y aún así, su movimiento avanzó con disciplina y coraje.

Las pruebas que sostienen esta gesta están ahí: firmas, actas, códigos QR, documentación con valor legal ante cualquier tribunal imparcial. El problema, por supuesto, es que Venezuela hoy no tiene tribunales imparciales. Por eso observamos con atención el proceso que sigue la Corte Penal Internacional. Porque el crimen político en Venezuela ya no se puede disimular más.

Este no es momento de resignación. Tampoco de inmolación.

Es momento de inteligencia, de acción, y sobre todo, de unidad.

No se trata solo de seguir a una líder. Se trata de honrar el mandato de millones de venezolanos que votaron y lo hicieron con valentía. Hoy, su decisión quiere ser borrada. No podemos permitirlo.

Estamos escribiendo la historia.

Y la historia no espera.

Es hora de actuar con firmeza y con fe.


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