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Venezuela en erupción: cuando el pueblo despierta

Publicado el 7 de agosto de 2024

La canción «Venezuela», ese himno no oficial que nos hace vibrar el alma, dice:

«Soy desierto, selva, nieve y volcán».

Durante años se dijo que en Venezuela no hay volcanes.

Estábamos equivocados.

El volcán siempre estuvo ahí, dormido, contenido, sometido al peso de la represión, la censura y la desesperanza. Y hoy, finalmente, ha hecho erupción.

Ese volcán es el pueblo venezolano.

Un pueblo que ha resistido abusos, mentiras, persecuciones y silencios. Que ha llorado, emigrado y sobrevivido. Y que ahora despierta con una fuerza que nadie puede detener.

La chispa que encendió esta erupción se llama María Corina Machado. Con su determinación y coraje, logró movilizar a millones. No armó una guerra, sino un ejército pacífico y disciplinado, decidido a hacer valer la verdad frente a un régimen que solo conoce la mentira.

Y como todo volcán verdadero, esta fuerza no se contiene.

Ha derribado muros de miedo. Ha desbordado límites impuestos por quienes creían tener el control total. Ha demostrado que la soberanía popular no se negocia ni se silencia.

Pero este no es un volcán que destruye.

Este es uno que construye.

Se lleva por delante la corrupción, la sumisión y el cinismo, no para dejar ruinas, sino para sembrar justicia, dignidad y futuro.

Cada llamarada es un grito de libertad.

Cada columna de humo, una señal al mundo: Venezuela está viva, y está de pie.

Hoy, este volcán no tiene un solo cráter: somos millones de chispas encendidas, listos para mantener el fuego que transforma.

Sigamos el rumbo, escuchemos con claridad la estrategia de nuestra líder.

Este es el momento de actuar con fe, inteligencia y unidad.

Porque el futuro no se espera.

El futuro se construye.


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