Ir al contenido principal

Venezuela sin máscaras: así está el país hoy, explicado en términos sencillos

Publicado el 30 de julio de 2024

En mi artículo anterior afirmé que María Corina llegaría hasta el final, y lo sostengo con más convicción que nunca. Para mí, “llegar hasta el final” significa ver a Edmundo González Urrutia juramentado como presidente constitucional de Venezuela en enero de 2025... o incluso antes, si la historia lo permite.

Para entender dónde estamos parados hoy, basta con mirar los dos pilares que han sostenido al régimen: la mentira y la violencia.

🧱 Pilar 1: La mentira ha colapsado

Durante años, el régimen construyó su poder sobre falsedades repetidas. Hoy, ni sus seguidores más fieles creen en sus cuentos. Y eso no es casual: es resultado directo del trabajo de María Corina y su equipo.

Con una estructura que involucró a cerca de un millón de venezolanos en las elecciones, cada uno con tareas concretas, ya no hablamos de rumores: hablamos de hechos vividos en primera persona.

Ese millón ha compartido la verdad con sus familias, sus vecinos, sus comunidades. Incluso quienes simpatizan con el régimen conocen lo que ocurrió. La mentira como herramienta de poder se acabó.

💣 Pilar 2: La violencia aún resiste

El régimen sigue teniendo las armas, sí. Pero dentro de las Fuerzas Armadas también se sabe lo que pasó. Cada soldado, cada oficial, tiene hoy una decisión pendiente: ¿obedecer o escuchar a su conciencia?

Hay algo que me inquieta más que los militares: los mercenarios y sicarios al servicio del régimen. Ellos no responden a ideales, sino a intereses oscuros.

Aun así, confío en que la mayoría de nuestros soldados sabrán qué camino tomar. María Corina no cree en la violencia, y nunca la usará. Pero tampoco puede controlar el estallido de quienes llevan años cargando rabia, dolor y humillación.

♟️ Una líder para este momento

No me sorprende que María Corina tenga toda la información que tiene. Es una estratega nata. Siempre un paso adelante, siempre con la mirada puesta en el horizonte. Justo lo que hace falta cuando enfrentas a una maquinaria manipuladora, diseñada con perversidad y frialdad.

🤝 El dictador y su “poder de negociación”

Muchos dicen que ya no tiene margen para negociar. Yo creo que lo sigue intentando, usando la violencia como carta de presión. Aún es posible negociar, pero quien lo haga debe estar dispuesto a taparse la nariz y tener clara la meta: la transición.

La justicia vendrá. Tarde o temprano, de una forma u otra.

🌍 La comunidad internacional ya sabe

Los gobiernos del mundo ya tienen las pruebas. No hay espacio para la duda. Ahora les toca decidir: ¿del lado de la democracia o del lado del dictador? En este momento, la neutralidad ya no es ética: es complicidad.

🙋‍♀️ ¿Y nosotros qué hacemos?

Los venezolanos dentro y fuera del país, y todos los que nos apoyan desde otras tierras, debemos confiar, hacer ruido y seguir las instrucciones de María Corina.

Ella tiene el mapa. Nosotros somos el movimiento.

Y termino con una frase que alguien escribió en alguna pared de Venezuela, y que hoy cobra más sentido que nunca:

«Nos han quitado tanto, que hasta nos quitaron el miedo».

¡Viva Venezuela libre!


Comentarios

Entradas populares de este blog

Estimado Sr. Trump

  Los terremotos cambiaron el calendario de la historia Sé que usted no leerá esta carta. Aun así, escribo, porque frente al dolor de Venezuela el silencio también puede ser una forma de complicidad. Usted tiene muchos asesores que le hablan de mi país. Algunos lo conocen bien. Otros no. Algunos quieren ayudar. Otros, como usted ya habrá comprobado, solo quieren cuidar intereses, sabotear decisiones o proteger restos del régimen. Por eso quiero hablarle claro. Cuando usted dice que el pueblo venezolano está feliz, que baila en las calles, que celebra, está recibiendo una imagen incompleta, y en parte falsa, de nuestra realidad. Algunos enchufados estarán felices. Pero el pueblo venezolano no está celebrando: está enterrando muertos, buscando sobrevivientes, improvisando refugios, levantando escombros con las manos y tratando de no quebrarse. Si vio gente bailando en medio de la tragedia, quizás le faltó contexto. La fiesta de San Juan se celebra bailando. No siempre qui...

De la oscuridad al orden

  ¿Estamos en una transición o en un reacomodo? Dos lecturas, un mismo anhelo democrático — — — Los venezolanos queremos una transición: de un poder de facto a una democracia. Y, para mucha gente, ese punto ya está resuelto en lo esencial: en 2024 se expresó una voluntad popular que, para una parte amplia del país, define quién debe liderar el cambio. El problema es otro, y es legítimo que duela: incluso si sabes “quién”, no siempre está claro “cómo”. Y hay una condición mínima que no admite aplazamientos: la liberación inmediata de todas las personas presas por motivos políticos. Asumir sin orden mínimo puede convertir el mandato en símbolo, y la esperanza en frustración. Además, el mapa se complicó con un factor externo que hoy pesa como una losa: Estados Unidos ha hablado de “hacerse cargo” y ha exigido, como compensación histórica, “acceso total” a recursos e infraestructura, con el petróleo como centro del discurso.   Por eso, las preguntas que escucho —y que ...

Cuatro trayectorias, un mismo dilema

  Lo que le pasa a un país cuando el poder se protege a sí mismo por encima de la gente Tú puedes creer o no creer en el “plan Trump” recién anunciado, y puedes discutir sus riesgos. Pero hay una realidad más incómoda y anterior al plan: si Venezuela sigue bajo el mando real de estos cuatro operadores, o bajo su poder residual, el país tiende a moverse hacia más control, menos libertades y una economía al servicio de la supervivencia del sistema vigente, no del bienestar común. Eso no es un insulto: es una lectura apoyada en patrones ampliamente documentados por organismos internacionales sobre represión, detenciones arbitrarias, torturas y cierre del espacio cívico, y en el hecho de que el Estado venezolano funciona hoy con instituciones capturadas y una legitimidad fuertemente impugnada dentro y fuera del país. Por eso este texto no te pide fe ni te pide rabia. Te pide contexto. Vas a leer, de cada uno, dos tiempos. A) Pre-1999: formación, redes y el “molde” b...

La fuerza tranquila que forma líderes

  Corina Parisca: del “nosotros” del hogar al liderazgo que reunifica una nación A veces una vida se resume en tres gestos: templanza, servicio y el “nosotros” por delante del “yo”. Así es Corina Parisca de Machado : psicóloga, mujer de deporte, madre que educó con firmeza serena y amor por Venezuela. Ese triángulo —carácter, disciplina y país— ayuda a entender por qué María Corina Machado es quien es. En su célebre conversación con Sofía Ímber, Corina deja ver su brújula: trato correcto, buen gusto sin ostentación y una idea sencilla del liderazgo femenino de este siglo—presencia, constancia y voz propia. No lo pregonó con consignas; lo convirtió en hábitos: estudiar, trabajar, hablar claro y sostener proyectos útiles, siempre pensando en plural. Ese tono—firme y sobrio—es el que su hija llevó al espacio público. Hay, además, una escuela silenciosa en su historia: el tenis . De joven, Corina encontró en la cancha una maestra para la vida. Tres aprendizajes destacan: Autocont...

¿De qué lado está la Iglesia?

  Soy católico. Y fui educado —como tantos— bajo una ética que se nutre de los Diez Mandamientos: no matarás, no mentirás, no robarás, no levantarás falso testimonio. No lo digo como adorno cultural, sino como brújula. Por eso me inquieta ver cómo se relativiza la verdad o se trata la violencia como “precio inevitable” de la política. En Venezuela esa violencia no es teoría. Está documentada, con patrones claros: asesinatos, desapariciones, detenciones arbitrarias, torturas, tratos crueles, persecución sistemática. Con ese marco, yo esperaría un reflejo instintivo en la Iglesia: ponerse del lado de los oprimidos, con claridad. Y nunca, nunca colocarse del lado del opresor, ni por acción ni por omisión. Y aquí empieza mi conflicto: esa claridad no siempre se ve. La Iglesia en Venezuela ha hablado en momentos clave y la Conferencia Episcopal ha llamado a respetar la voluntad popular y a exigir transparencia electoral. Eso debe reconocerse. Pero, en el terreno donde vive el fiel c...